Reflexiones running: Más o menos zapatilla






La reflexión de hoy va sobre zapatillas de correr, tema controvertido y sobre el que hay opiniones muy dispares. No me refiero a marcas o modelos de zapatillas sino a ¿tendencias, filosofías,…?. ¿Amortiguación, drop, minimalismo,...? Esta es mi experiencia con ellas...

24 de enero de 2014

Empecé a correr con unas zapatillas de deporte ¿de cuál?, no lo sé, de deporte. Con ellas estuve corriendo hasta que vi que la cosa de correr me empezaba a gustar y ya no lo iba a dejar. En ese momento acudí a un tienda especializada de running para que me recomendaran mis primeras zapatillas de correr. 

Desde ahí he ido evolucionando hacia zapatillas de más calidad (o más precio) y más amortiguación, hasta que corrí mi primer maratón. 

A partir de ahí emprendí el camino contrario, empezar a correr con menos zapatilla, menos amortiguación, menos control  de pisada y mas técnica de carrera, hasta las actuales minimalistas.

No voy a entrar a detallar lo bueno y lo malo de cada tendencia: amortiguación (la zapatilla te protege el pie y te permite pisar “de cualquier forma”) o minimalismo (la zapatilla únicamente te protege de herirte al pisar algo extraño y el resto es cosa tuya). 
No soy talibán de ninguno de los dos extremos, cada uno que corra como mejor le vaya, ni tampoco voy a entrar a valorar las características buenas o mala de modelos concretos, sólo comparto mis sensaciones con los últimos tres pares que estoy usando, corresponden a  polos opuestos de una misma marca, Brooks: las  Glycerin 10 (máxima amortiguación), las Pure Flow (transición) y las Pure Drift (minimalistas).


Clásicas (con amortiguación):

 


Cuando decidí correr mi primer maratón, quería correrlo con unas zapatillas que me permitieran hacerlo sin problemas adicionales (estaba aco..nao, era el primero). 
Las que tenía me estaban causando molestias en los tendones de aquiles, así que al empezar el plan de entrenamiento fui a una tienda running, les conté mi problema y me recomendaron la Brooks Glycerin, según ellos, con mi peso (ochenta y pico) necesitaba una buena amortiguación. 

Esas compré  y la verdad es que acertaron, me resultaron comodísimas y no volví a tener ninguna molestia de talón, ni durante los entrenamientos ni durante el maratón, el cual terminé en muy buenas condiciones físicas.



Transición:



Después del maratón y de haber leído el libro “Nacidos para correr” me quedó el gusanillo de probar zapatillas más “naturales”, pero dados mis antecedentes (las molestias en el tendón de aquiles), no me atrevía a gastarme el dinero para nada, estaba convencido que me iban a ir mal. 

Hasta que encontré un muy buena oferta en internet (50% de descuento) y me lancé a probar las Brooks Pure Flow, no son minimalistas puras, pero con un droop 4 (milímetros de diferencia entre atura entre el talón y la puntera) y su “escasa” amortiguación, era lo que llaman zapatillas de transición.

El primer día que salí a correr con las nuevas zapatillas me lleve en una mochila las viejas para cambiármelas a mitad de camino. Así fue, hice 5 km. con las nuevas, muy cómodas y gran sensación de ligereza. 
A los 5 km hice el cambio y me calcé mis Glycerin para volver. El cambio fue radical, no solo las notaba más pesadas , sobre todo mucho más rígidas. Tenía la sensación de llevar como suela dos tablas de madera. Era mucho más complicado pisar sin talonar. Esta sensación nunca la había notado hasta ahora, fue en el momento de hacer el cambio cuando lo vi, con las zapatillas amortiguadas el pié va como “anestesiao” con tanta amortiguación y control de pisada.
También me di cuenta que utilizar estas zapatillas más ligeras no me iba a transformar la pisada, hasta ahora muy “talonadora”, eso no lo hace ninguna zapatilla, eso hay que entrenarlo, pero las nuevas zapatillas tenían la flexibilidad suficiente para permitirme ponerlo en práctica más fácilmente. A partir de ahí era cosa mía entrenar para mejorar la postura y la pisada para aterrizar con la parte media-delantera del pie y no con el talón. 
Ese era el objetivo pisar mejor, hacer más eficaz y más natural la pisada. Si con estas nuevas  zapatillas seguía pisando igual que hasta ahora (talonando) es evidente que volvería a tener problemas en el talón de Aquiles.

No me ha ido mal, a las Pure Flow (mis puritas) las he hecho unos cuantos cientos de kilómetros sin ningún tipo de problema ni lesión, y aunque creo que todavía no tengo una buena pisada, el aterrizaje de talón va tendiendo a cero, pero aún algo queda. Incluso sin ser zapatillas específicamente de trail, con ellas corrí los 62 km. de la Desert Run sin ningún problema más allá de alguna uña negra, como al resto de corredores amortiguados o no, producido al bajar por las dunas.



Minimalistas:

 


Aprovechando una nueva muy buen oferta de una tienda en Internet he dado un paso más. Me he comprado las Brooks Pure Drift, las más minimalistas de la marca. Con estas zapatillas notas hasta el frio del suelo y las chinitas del camino. Una sensación más cercana a correr descalzo que con las Pure Flow. Mucha más flexibilidad, mucha menos amortiguación, más suelto el pié, menos peso y el droop ha elegir: 4mm con plantilla y 0 mm sin plantilla.


De momento ya he hecho algunas decenas de kilómetros con ellas y las sensaciones son buenas. Sigo concentrado en las cuatro reglas de oro: Postura, inclinación, cadencia y pisada (de estas reglas ya haremos otra reflexión) para mejorar la técnica, pero de lesiones o molestias: cero.



Mi objetivo es correr con ellas el próximo maratón de Madrid 2014, y si todo va bien, para el próximo verano… probar unas huaraches.



2 comentarios:

  1. Hola!! Enhorabuena por el post, muy interesante. Soy una corredora, sobre todo de trail, tengo mucho desgaste de cartílago, y a veces también sufro periostitis. Por ello, uso zapatillas con mucha amortiguación. Crees que en mi caso, también podría usar zapatillas minimalistas sin sufrir estas dolencias o empeorarlas. Gracias.

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    1. Gracias por tu comentario "Donde Duermen las mariposas".
      Según los estudios que publican en el libro "Nacidos para correr" la gran mayoría de lesiones del corredor son consecuencia de las zapatillas, pero también hay otros estudios que dicen lo contrario. Mi recomendación es que puedes hacer como yo: buscar alguna buena oferta en Internet (para no tirar mucho dinero en caso de que te vayan mal) del modelo minimalista/transición de la marca que uses (para asegurar que el tallaje es similar) y probar. Pero en mi opinión, mas allá del tipo de zapatilla, la clave es la pisada, documentate sobre como debes pisar.
      Gracias a ti.

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