Recorrido
running turístico por la
ciudad de Marrakech (Marruecos). No
es que sea el mejor de los sitios para correr, por la complejidad de
sus calles, su ajetreo, pero lo
diferente también tiene su encanto y, estando aquí, no
podía dejar pasar la
oportunidad de correr por
esta ciudad.
28
de noviembre de 2017
De
nuevo en África, de nuevo en Marruecos. Aunque esta vez el principal
objetivo del viaje no era correr, como aquella vez en el 2013 cuando
mi mujer y yo participamos/disfrutamos de la DesertRun por el
desierto de Erg
Chebbi.
Esta vez el viaje era turístico,
para conocer la ciudad de Marrakech, pero como no correr también por
allí.
La
ruta:
Ruta
circular de unos 12 km. Saliendo del Riad Color Safrá, hotelito
encantador donde estábamos alojados dentro de la Medina. Zocos hasta
la famosa Plaza de Jemma el Fna y, a continuación, buscar algunos
de los lugares más emblemáticos de la ciudad como el Palacio de
Badii, Tumbas Saadíes, cruzar la puerta Bab Agnaou hasta Koutoubia.
Salir de la medina por la avenida de Mohammed V para conocer también
la parte nueva de Gueliz, llegando hasta los Jardines Majorelle donde
está el museo YSL, el punto mas alejado del recorrido. Volver
después a entrar en la medina por una zona menos turística para
llegar a la Medersa Ben Youssef y de nuevo al riad.
Ruta
sin desniveles, todo plano, asfaltado, donde la única complejidad es
la de las calles y callejones que forman la medina, retorcidos, estrchos, a veces sin salida, cuesta
orientarse y de vez en cuando hay que dar marcha atrás.
Los
tracks de la ruta en wikiloc → en este enlace
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Mapa de la ruta por Marrakech |
Salida por la Medina
Como
decía anteriormente, estábamos alojados en un riad, que es una casa
típica marroquí rehabilitada para funcionar como un
pequeño hotel con encanto. Este, el Riad Color Safra, regentado por una pareja de
españoles, recomendable 100%, no solo por el cariño con el que
tratan a los huéspedes sino también por su restaurante.
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Fachada del riad Color Safra, lo interesante está dentro |
Y tras unos
minutos publicitarios merecidos, empezamos la ruta:
El riad está dentro de la Medina (ciudad antigua dentro de la muralla)
y nada más salir ya estás inmenso en el ajetreo típico de
Marrakech: calles estrechas, mercadillos llenos de puestos de todo tipo, mucha gente, entre las cuales pasan motos, carros y a veces hasta
camiones. Lo curioso que en este caos, nunca jamás vi ni una mala
cara, tan típica en el tráfico urbano más “ordenado” de
cualquier ciudad de aquí. A la temprana hora que salí a correr, estaba un poco más despejado.
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Calle del zoco, todavía despejada |
En
unos 500 metros ya estamos en la Plaza Jemaa el-Fna, la más famosa
de la ciudad, siempre llena, tanto de marrakechís, como de turistas
marroquís, como turistas extranjeros. Por el día puestos de venta de todo tipo de cosas,
por la noche puestos de comida callejera. Además de los típicos
músicos locales, encantadores de serpientes, etc.
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Plaza Jemaa el-Fna despertando |
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Plaza Plaza Jemaa el-Fna despierta |
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Serpientes encantadas |
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Botes de aceitunas, con las aceituna correctamente ordenadas |
Todas
las calles y callejones que están alrededor de esta plaza son los
zocos, algunos
organizados por gremios, donde puedes encontrar todo tipo de
productos tanto para turistas (tambores, lámparas, ropa,…) como
para los locales (gallinas, verduras utensilios de cocina,…)
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Sandalias,... |
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Zocos de las lamaparas, de la música, de la ropa, de las aceitunas,... |
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Babuchas |
Salimos
de la plaza por uno de las calles mas comercial y turística. Puestos
y restaurantes, por esta zona hay muchos, eso sí, en ninguno venden
alcohol. Para después coger una calle más ancha, y llegar
callejeando hasta el Palacio de Badií. Este palacio no lo
visité, si el Palacio de la Bahia, que aunque no está en esta ruta
running, creo que merece más la pena.
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Calles de Marrakech todavía vacías |
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fachadas sin ventanas |
Desde
aquí, a escasos 500 m., que serían 100 en línea recta pero en está
ciudad casi nunca existen líneas rectas, llegamos a otro lugar de
interés, las Tumbas Sadadíes. Es una mezquita que tiene una parte
visitable (A las mezquitas no pueden entrar los no musulmanes)
donde se pueden ver las tumbas de la dinastía Saadí. En los
jardines las de los sirvientes y guerreros, y dentro del mausoleo las
del sultán y familia.
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Mezquita Moulay El yazid Mosque |
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Tumbas de los sirvientes en el patio |
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Tumbas de los familiares del Sultán |
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Gatos por todas partes, en esta ciudad seguro que no hay ratones |
Salimos
por la puerta de la media (Bab
Agnaou o Bab
Er-Robb, no
me quedado claro cual es) a
una avenida principal con más tráfico rodado. Aquí los pasos de
cebra son “orientativos”, es decir,
hay que lanzarse a cruzar para que paren. Da igual que haya paso de
cebra, semaforo
o nada, si no te lanzas no para nadie. Enfilando hacía los jardines que
rodean la mezquita más grande y famosa
de Marrakech,
la mezquita de Koutoubia o
mezquita de los libreros. La mas
importate y edificio más alto de la ciudad por
su alminar de 69 m., dicen
que inspirada en la Giralda de Sevilla.
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Puerta Bab Agnaou o Bab Er-Robb, no lo tengo claro |
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Mezquita Kutubía |
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Es el edificio más alto de la ciudad, cada cara de la torre es diferente |
La parte nueva
Llevamos
apenas 3,5 kilómetros. Cogemos la Avenida Mohamed V para salir de la
ciudad vieja hacia la parte nueva.
Lo
primero que encontramos es un parque, un “ciberparque”. Merece la
pena entrar, está muy cuidado, pero lo que más me sorprende es el
tamaño de los olivos. En mi pueblo, los olivos son bajitos, máximo
3 metros para poder varear bien la aceituna. Aquí encuentras olivos
enormes de 6, 8 10 metros, nunca había visto olivos tan grandes.
El
problema que tiene este parque, al menos para mi y a la hora que voy
yo, es que están todas las puertas cerradas menos la principal por
la que he entrado, por lo que mis planes de cruzar el parque y salir
por la otra punta se rompen y tengo que dar la vuelta hasta la puerta
de entrada, haciendo un kilómetro “extra” dentro del parque para
volver a salir por la puerta de entrada.
Bueno,
seguimos por la avenida Mohamed V. Toda esta zona ya se nota muy
“occidentalizada” es decir, calles anchas, bloques de edificios,
casas con ventanas (en la medina las casas no tienen ventanas, las
luces vienen de ventanas al patio interior), centros comerciales, las
típicas franquicias de restaurantes que hay en todas las partes del
mundo. Lo que me llama la atención es un parque con esculturas de
reciclaje.
Llegamos
a Gueliz y giramos por otra avenida para llegar a los Jardines de
Majorell donde tenía la casa el diseñador Yves Saint Laurent y
donde ahora, además de los cuidados jardines hay un museo de YSL y
otro (a mi juicio, que no me va la moda, más interesante), el Museo
Bereber.
Llevamos
8 kilómetros, toca dar la vuelta, pero intento volver por un camino
diferente. Cojo otra avenida, donde también me hago un pequeño lio
de calles, que me lleva a la estación de autobuses y una moderna
plaza, la de los 7 santos, Esta zona es la menos turística de todo
el recorrido, donde ves más pobreza y gente más necesitada, pero en
ningún momento sentí inseguridad por ninguna parte del recorrido, gente super respetuosa y amable.
Y de nuevo en la Medina
Desde
aquí, cruzamos otra vez la muralla para entrar de nuevo en la Medina
y sus calles estrechas y retorcidas. Rue
El Gza, Rue Ank Jemel,Rue Diour Saboun. Aunque no son anchas calles,
son calles principales dentro de la Medina, prefiero ir por las
“anchas” que aventurarme a intentar
buscar el camino más corto, que seguramente acabaría en algún
callejón y tendría que dar la vuelta sobre mis pasos...
... para llegar a la Madrasa de Ben Youssef.
Este edificio Universidad/Mezquita es uno de los que más me gustó. Es impresionante la multitud de detalles en madera de cedro y azulejos que hay por todas partes. También es curioso ver las “habitaciones” donde vivían los 800 estudiantes de la universidad.
Este edificio Universidad/Mezquita es uno de los que más me gustó. Es impresionante la multitud de detalles en madera de cedro y azulejos que hay por todas partes. También es curioso ver las “habitaciones” donde vivían los 800 estudiantes de la universidad.
Desde
aquí, apenas un kilómetro para llegar de nuevo al riad donde espera
el desayuno.
Ay
señor, jubílame pronto!!
Segun se comenta es muy bonita, pero a mi es una ciudad que no me llama, pero si vas pues es imperdonable hacerse una rutica jeje. Un saludico.
ResponderEliminarQueria decir, no hacerse jeje.
ResponderEliminartienes el track para seguirlo?
ResponderEliminarGracias!
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