Menorca running (I): Camí de Cavalls – de Cala Galdana a Son Saura y vuelta




Menorca, primera de las tres rutas running por el Camí de Cavalls. Esta por la costa sur entre Cala Galdana y Son Saura, sus bosques, sus calas y sus paisajes paradisiacos. Una ruta donde cuesta correr, no por la dureza del trazado sino por su belleza que invita a parar y observar.



3 de julio de 2016

El Camí de Cavalls es un sendero de largo recorrido (GR-223) que da la vuelta a toda la isla de Menorca por la costa. No está muy claro el origen, se supone defensivo para unir diferentes torres de vigilancia costera. Tiene un total de 185 km. y actualmente está divido en 20 etapas. Es una magnifica alternativa para conocer la isla de la forma más natural: corriendo, andando, en bici,… y llegar a rincones a los que no se pude llegar de otra manera.

Estuvimos 4 días en la isla, y 3 de ellos aprovechamos para descubrir unos cuantos kilómetros del paraíso menorquín. El primero de ellos fue este. Corresponde al tramo 13 (en sentido inverso) y parte del 12 del Camí. Desde Cala Galdana hasta Son Saura, por la costa sur, en mi opinión, la costa más paradisiaca, aunque también precisamente por su belleza, la más concurrida.

La ruta


El recorrido es circular, empezamos en Cala Galdana, vamos costeando por el Camí de Cavalls hacia el oeste (digamos que bordeando la isla en sentido contrario a las agujas del reloj) hasta Son Saura para luego volver por el mismo camino al lugar de origen (con alguna pequeña variante). Unos 17,5 km. en total pasando por calas tan paradisiacas como Cala Macarrella, Cala Macarrelleta, Cala en Turqueta y Cala des Talaier. Atravesando zonas de bosque y arboleda e impresionantes panorámicas. El camino está muy bien señalizado.




Puedes navegar o descargarte los tracks de wikiloc en el siguiente enlace à aqui

La partida


El camino empieza (bueno termina porque lo vamos a hacer en sentido inverso al marcado) cerca de un puentecillo que hay en la desembocadura del río que atraviesa Cala Galdana.
Empezamos subiendo por una senda con muchas piedras e irregularidades (Es un camino de caballos) pero en cuanto das dos pasos ya empieza a deslumbrar la belleza de las vistas a esas aguas tan azules y tan limpias.





Subimos unos metros y enseguida descendemos lo subido dejandonos caer hasta la primera de las calas, Cala Macarella. En la última parte antes de llegar a la cala se puede acortar por unas escaleras de madera que bajan directamente hasta la playa.




A esta hora, serían las nueve de la mañana, la playa está desierta, el agua tranquila, transparente. Unos pocos barcos fondeados en el exterior de la cala.



Identificamos un bar restaurante entre los pinos, tomamos nota, jajaja. Seguimos el camino, bordeamos la playa y subimos unas escaleras talladas en la roca para ir costeando por una senda litoral en lugar de seguir por el Camí hasta la cercana Cala Macarelleta. Seguimos disfrutando de las vistas de la playa delante del pinar y la entrada de la ría entre acantilados.




Como en el tramo anterior, subimos y, antes de bajar nos tenemos que volver a detener a observar la belleza de esta cala de arena blanca y agua turquesa. Ya se ve algún bañista, en principio esta playa está marcada como nudista. De nuevo, tomamos nota, esta puede que sea la playa elegida para deleitarnos con un baño a la vuelta.





Bajamos hasta la arena y desde aquí retomamos el Camí de Cavalls dirección Cala en Turqueta. Ahora el camino va entre la arboleda, pinos, acebuches, jara,… Hay indicaciones para acercarse a diferentes miradores. Vamos atravesando pinar y monte bajo, zonas de sombra y zonas de sol.






Otra vez subir, aunque no hay mucho desnivel, y volver a bajar para llegar en poco más de 5 km. a Cala en Turqueta. De nuevo arena blanca, agua turquesa (supongo que de ahí el nombre de la playa) rodeada de pinos.
Debe ser porque ya no es tan temprano, porque habrá algún aparcamiento más cerca que en las playas anteriores o por ambas dos razones, que ya se ven más bañistas en esta playa, además de los barcos que siempre están en las entradas de las calas (manera fácil de llegar a las calas, los que pueden claro).



Dejamos la arena y seguimos avanzando, costeando, siguiendo el Camí. Disfrutando de las vistas al agua, a los barcos anclados, dejando los pinares y saliendo a una zona de acantilados descubierta de vegetación.





El camino va bordeando la costa, no somos los únicos a los que nos gusta correr por allí, algún especialista, sobre todo en salto, encontramos.









Tras un kilómetro de terreno “lunar” de roca sin ninguna vegetación llegamos a la siguiente cala paradisiaca, Cala des Talaier. De nuevo aguas cristalinas con toda la gama de tonos de azules y verdes posibles.





Observamos, bebemos agua, fotografiamos y seguimos un poquito más, dando la vuelta a una especie de peñón para llegar a las playas de Son Saura, final del trayecto. De nuevo playas de colores, estas más grandes.






El retorno:


Llevamos 9 km. Aunque apetece continuar, seguir descubriendo nuevas calas, tenemos que dar la vuelta ya. Ahora acortamos en línea recta por una senda entre dunas y arboleda, en lugar de dar la vuelta costeando a todo el peñón, para volver a la Cala des Talairer.
Desde allí, acortamos también el camino siguiendo por una senda que va un poco más por el interior en lugar de por la costa “lunar” por la que hemos llegado. Esta parte más verde y con algún nuevo habitante nos encontramos.




Llegamos a Cala en Turqueta (km. 11,5) Ahora sí que ya tiene otro aspecto la playa, bastante concurrida, no nos paramos mucho.



Seguimos por el camino marcado y, en apenas medio kilómetro, cogemos un desvío que habíamos identificado a la ida por una senda litoral para llegar hasta Cala Macarelleta viendo el mar. Todo el camino está bastante bien señalizado tanto el camino principal “Camí de Cavalls” como las sendas litorales que son caminos alternativos normalmente más costeros.





Antes de bajar a Cala Macaralleta nos acercamos a Punta Macarella, merecen la pena las vistas. Una fotitos, y ahora sí bajamos hasta la calita blanca de agua transparente donde nos detendremos a darnos un bañito relajante y descansar un poco tumbados al sol.






Después de unos baños y un rato de relax, continuamos. Esta parte final del camino de vuelta ya estaba más concurrida de caminantes. Bañistas que se acercaban a pasar el día a estas maravillosas calas. Nosotros también estamos de vacaciones y el Leitmotiv de estas rutas no es tomárnoslo como un duro entrenamiento, sino más bien disfrutar de lo que nos gusta hacer, correr, a la vez que descubrir nuevos lugares y pasar un buen día, por lo que a la llegada a la playa de Cala Macarella, ya mucho más concurrida, no nos queda más remedio que sentarnos en una mesa del bar que habíamos identificado a la ida e hidratarnos tomándonos tranquilamente unas cervezas…






La vuelta hasta el punto de inicio en Cala Galdana, la hacemos con tranquilidad, ya no apetece correr, apetece más disfrutar del entorno despacito, para que no se acabe, pero se acaba.




Ay señor, jubílame pronto

Próximas rutas:

2 comentarios:

  1. Lujazo de entrenos, riete tu de los maratones de New York y Tokio. Un saludico.

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  2. Me ha gustado mucho Fermín. Espero impaciente las próximas rutas.

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